Siempre veo este pan en las cartas de los restaurantes italianos, y siempre me pareció apetitoso, pero nunca lo he probado ni preparado porque no tenía amasadora, ahora tengo una nueva y he querido estrenarla, entonces lo hice y el resultado fue espectacular.
Sólo quiero haceros una aclaración sobre la cantidad de los ingredientes, como veis en la foto, la focaccia me ha salido gruesa, yo creo que fina sale mucho mejor, ligera y resulta menos empalagosa, al final es cuestión de gustos y la elección siempre es vuestra ;)
Vamos a necesitar (para 8 comensales)
3 tazas de harina
1 cucharadita de sal
1/4 cucharadita de levadura química
1 cucharada de levadura
1/2 cucharadita de orégano
1/2 cucharadita de ajo en polvo
3 cucharadas de aceite vegetal
1 taza de agua templada
Aceite de oliva
Aceitunas negras fileteadas
Aceitunas verdes fileteadas
1 cucharada de orégano
1 cucharada de romero
Manos a la obra
- En el vaso de la amasadora mezclamos los 8 primeros ingredientes y la ponemos en marcha durante unos minutos hasta tener una masa homogénea.
- Dejamos reposar la masa en un recipiente untado con un poco de aceite y cubierta con un paño limpio durante 30 minutos.
- Después la dividimos en dos (o no, según el grosor deseado) y untamos las bandejas con aceite, luego extendemos la masa con la punta de los dedos hasta los bordes de las bandejas, y nuevamente, cubrimos las bandejas de paños limpios y dejamos reposar la masa durante durante 30 minutos más.
- Mientras fermente la masa, ponemos el horno en marcha a 200º.
- Pasada la media hora de reposo, untamos la superficie de la masa con aceite de oliva, con ayuda de un pincel de cocina, y esparcimos por encima de la masa las aceitunas, el orégano y el romero.
- Finalmente, metemos las bandejas en el horno durante 20 minuto, y listo!!




